
MISEREOR fue creada hace 50 años por la Conferencia Episcopal de Alemania a partir de un amplio movimiento de católicos alemanes, que deseaban ayudar a sus hermanos y hermanas necesitados. También hoy es imposible pensar en MISEREOR sin sus numerosos patrocinadores: grupos y personas particulares, niños, jóvenes y adultos, que invierten mucho tiempo y esfuerzo en hacer ver las injusticias existentes y animar a otros en la lucha contra el hambre y la pobreza.
La mayoría de los donadores de MISEREOR no tiene mucho dinero. Muchos renuncian a satisfacer deseos propios en favor de los más necesitados. Por cierto ellos dan más que su dinero. Cada donación es portadora de un mensaje básico: "Pensamos en ustedes y los acompañamos de cerca. ¡Ustedes nos son importantes." Con esta actitud MISEREOR se transforma en una especie de puente entre las personas de Alemania y los necesitados de África, Asia, Oceanía y América Latina. MISEREOR y sus contrapartes saben claramente que son intermediarios que posibilitan la solidaridad a nivel mundial. Los une el propósito común de lograr un mundo más justo.