En el norte de Perú se encuentra la mina de oro más grande de América Latina. Mientras el consorcio extranjero que la explota extrae de la tierra enormes riquezas, gran parte de la población de los alrededores continúa viviendo en la pobreza. En busca del precioso metal se destruye el medio ambiente a un nivel dramático. Excavadoras de la empresa minera hacen desaparecer montañas, lagos y valles enteros. El uso de cianuro, altamente venenoso, constituye una amenaza adicional para el hombre y el medio ambiente.
La película muestra el lado negativo de la extracción de oro en Cajamarca y acompaña en su trabajo al Padre Marco Arana, miembro de GRUFIDES, organización contraparte de Misereor.