English|Español|Português|Français ]
África y Oriente Próximo

África: un continente “en movimiento”, en procesco de cambio

El creciente espíritu de autoafirmación y autodeterminación de las poblaciones africanas por un lado, y la consabida marginalización de la que son víctimas, por el otro, constituyen las bases de nuestra estrategia de cooperación en este continente. Misereor desea sobre todo colaborar para que África pueda hacer oír su voz dentro del concierto internacional. Precisamente porque los  movimientos africanos han optado conscientemente por medios pacíficos para lograr cambios, es que Misereor desea fortalecer tales medios.

El trabajo de Misereor en África apunta principalmente a la cooperación concreta en proyectos. En primer lugar se trata de satisfacer las necesidades básicas, como requisito imprescindible para implementar cualquier otro tipo de desarrollo. A esto se añade, sin embargo, una perspectiva más amplia, orientada a la defensa de los derechos legítimos de los pobladores, que abarca las diferentes dimensiones del desarrollo. Ella implica fortalecer:

  • el Estado de derecho
  • los derechos políticos,
  • el buen gobierno (responsabilidad política, transparencia, orientación al desarrollo),
  • la democratización (participación popular, descentralización/subsidiaridad, igualdad de oportunidades),
  • la sociedad civil.

Por todo esto, más allá de su actuación a nivel local en proyectos, programas y redes, Misereor procura atender las preocupaciones de sus contrapartes en lo que respecta al desarrollo social. Esto es fundamental  para que la paz se torne realidad y finalmente se reconozca que el mundo también pertenece a los africanos.

Comparando el trabajo que se realiza en África con el del Oriente Próximo y Medio, se constata que pese a las numerosas diferencias existen también muchas semejanzas en cuanto a objetivos y estrategias de acción. Los conflictos cada vez más violentos entre Israel y Palestina y los efectos devastadores de la guerra del Irak subrayan la importancia de concebir planes de acción, que lleven a una resolución pacífica de conflictos y al respeto de los principios del Estado de derecho.

Ya desde hace muchos años Misereor mantiene estrechos lazos de cooperación con un gran número de contrapartes regionales, a través de contratos de cooperación a largo plazo.

Por regla general, sin embargo, Misereor trabaja sobre la base de la “solicitud” de un pedido. Esto implica que cada solicitante debe expresar formalmente y por escrito su deseo de recibir apoyo para un proyecto concreto. A pedido deberá presentar una descripción amplia y convincente del proyecto, con la fundamentación correspondiente e integrado en el contexto general. Lamentablemente no podemos considerar solicitudes presentadas por vía electrónica.


África: las tendencias de los últimos años

La onda de democratización a comienzos de los años noventa fue desencadenada por la propia población. Especialmente grupos ligados a la iglesia desempeñaron, con apoyo de Misereor, un papel activo en este proceso. Desde entonces han tenido lugar numerosos acontecimientos, que constituyen señales positivas de cambio. Por ejemplo en Mali, Burkina Faso, Ghana y Kenia se realizaron elecciones que fueron reconocidas por la comunidad internacional y que abrieron camino a un cambio pacífico y democrático. En Sudán y en la República Democrática del Congo persisten los esfuerzos por la paz y en Angola existe esperanza de una paz duradera.

Por otro lado, la creciente marginalización económica del continente africano en virtud de la globalización, la propagación del VIH/sida, los continuados conflictos bélicos, el desmoronamiento del Estado y la persistencia de regímenes represivos continúan justificando el pesimismo.

La discusión en torno a la Nueva Estrategia de Cooperación para el Desarrollo Africano (NEPAD en sus siglas inglesas) refleja estas contradicciones. El empeño de los líderes africanos por lograr un fortalecimiento político, económico y social del continente ha desencadenado un vivo debate sobre el futuro de África, tanto entre los africanos como en el resto del mundo. No obstante, pese a la crítica justificada de que el proceso no está lo suficientemente arraigado en las sociedades, ya se observa una mejor organización de la sociedad civil y mayor toma de conciencia para asumir los desafíos que enfrenta el continente. Misereor desea acompañar y fomentar este proceso, apoyando las iniciativas de autoayuda de las poblaciones africanas.




 
 Volver   top