English|Español|Português|Français ]
Seguridad alimentaria

A nivel mundial más de 840 millones de personas sufren de hambre. Los recursos naturales están cada vez más amenazados. Estas son razones para que las áreas de seguridad alimentaria, aprovechamiento de la tierra y protección del medio ambiente hayan constituido tradicionalmente uno de los pilares del trabajo de Misereor y lo continúen siendo a largo plazo.

El hambre no depende en primera línea de la suficiente producción de alimentos sino de las posibilidades que pueda tener la población de adquirirlos  o de producirlos por sí misma. Es una absurda contradicción que el hambre predomine precisamente entre trabajadores rurales y familias campesinas. De los 1.200 millones de personas en el mundo que viven en condiciones de extrema pobreza, el 75% vive en el campo.
 
Muchos campesinos/ personas no tienen acceso a recursos claves para su vida y  desarrollo (como tierra, agua, pastos etc.). Otros los pierden porque son expulsados de sus tierras, porque los suelos dejan de ser fértiles, las fuentes de agua se agotan o la variedad de plantas y animales se reduce. No por último los pierden cuando se les disputa su derecho tradicional al aprovechamiento de las tierras o cuando quedan excluidos de los mercados locales por la competencia.

La situación local depende de condiciones nacionales e internacionales de contexto. La intensificación de la agricultura (primeramente con la revolución verde y actualmente con la revolución genética), la posibilidad de patentar semillas y la liberalización del comercio agrícola mundial han tenido y tienen un efecto negativo para los pequeños productores, que son los que contribuyen substancialmente a la seguridad alimentaria local. Por lo general la “modernización” de la agricultura va unida a una elevada concentración de las tierras. Es decir que el hambre es el resultado de una injusta distribución de los recursos estratégicos. Cuando se niega sistemáticamente a las personas el derecho a alimentarse por sí mismas, ya sea por la falta o por el insuficiente acceso a recursos estratégicos, se violan derechos humanos elementales, económicos, sociales y culturales. Teniendo en cuenta este trasfondo, Misereor apoya una estrategia de promoción que une aspectos del uso sostenible de los recursos con el derecho humano a acceder a los mismos. En este contexto  juegan un papel fundamental tanto la capacitación de la población rural del Sur para defender sus propios intereses e incidir en el marco político, como el correspondiente trabajo de sensibilización y lobby en el Norte. 

Documento de Posición: La "bioenergía"




 
 Volver   top