Cuando hombre y mujer “hacen causa común”... Típico del hombre? Típico de la mujer?
El llegar al mundo como varón o mujer determina nuestra vida de forma mucho más trascendental que todos los demás datos personales, que puedan estar incluidos en nuestros documentos de identidad.
En cada sociedad existen determinados modelos sobre lo que es “típico femenino” o “típico masculino”. Tales modelos varían de cultura a cultura y dependen de la época en que vivimos.
Qué cualidades nos caracterizan como personas, qué tipo de relaciones entablamos, qué expectativas debemos satisfacer y qué responsabilidades asumimos, no dependen solamente de nuestro sexo biológico sino de las normas de comportamiento fijadas por la sociedad y las posibilidades concretas de realización personal. Estos roles masculinos o femeninos determinados social y culturalmente constituyen lo que denominamos “género”. A diferencia del sexo biológico, la “identidad de género” puede cambiar.
Mujeres y hombres – Una relación desproporcionada
A nivel mundial las condiciones de vida de hombres y mujeres se diferencian claramente. En ningún país del mundo se ha logrado una equidad total de los derechos de hombres y mujeres.
Trabajo y formación
- La mayor parte de los 1.200 millones de pobres del mundo son mujeres.
- Considerado a nivel mundial las mujeres aportan la mitad del total de horas de trabajo.
- Sólo el 30% del trabajo de las mujeres es trabajo remunerado. En el caso de los hombres se trata de un 75%.
- Las mujeres ganan notoriamente menos que los hombres y raramente ocupan posiciones elevadas.
- Con mayor frecuencia las mujeres no tienen trabajo, especialmente las más jóvenes, o están desocupadas por tiempos más largos.
- Cada tercera mujer debe asumir simultáneamente la responsabilidad por la alimentación y educación de sus hijos, sola y sin el apoyo de un segundo ingreso familiar.
- La mayor parte de los analfabetos son mujeres.
- Aún hoy asisten menos niñas que varones a la escuela.
- A nivel universitario en algunos países industrializados estudian entretanto más mujeres que hombres. En el año 2002 el 50,4 % de los estudiantes alemanes que ingresaron a la universidad eran mujeres. En Tanzania, por el contrario, sólo el 22% de los estudiantes pertenece al sexo femenino.
Acceso a recursos
- Las mujeres africanas producen aproximadamente el 80% de los alimentos básicos y más del 30% de los productos para el mercado.
- Sin embargo, muy difícilmente tienen acceso a la tierra y se ven perjudicadas en el derecho de herencia.
Participación política
- Con excepción de 26 Estados, todos los demás han firmado a nivel mundial la “Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación de la mujer” (CEDAW).
- En gobiernos, partidos políticos y en las Naciones Unidas las mujeres están escasamente representadas.
Paz y resolución civil de conflictos
- En Ruanda, durante el genocidio de 1994 fueron violadas alrededor de 500.000 mujeres.
- De cada 100 fugitivos de guerra, 80 son mujeres y niños.
Salud e integridad física
- En algunos países africanos más de la mitad de las niñas deben someterse al cruel rito de la mutilación o ablación genital.
- Aproximadamente la mitad de las mujeres asesinadas en el mundo han sido víctimas de la violencia de sus propios maridos o parejas.
- A nivel mundial casi un 25% de las mujeres ha experimentado durante su vida violencia sexual.
El género nos atañe a todos
Durante los años 70 se comprobó que la ayuda al desarrollo practicada en el Sur llevaba con frecuencia a un mejoramiento de la calidad de vida de los hombres, a costa de las mujeres. Como consecuencia la “promoción de la mujer” pasó a ser la divisa de muchas iniciativas, que se fijaron como objetivo eliminar las desventajas que éstas sufren.
Así y todo, el trabajo de cooperación al desarrollo de las últimas décadas ha mostrado que la promoción de la mujer en sí no es suficiente para eliminar la desigualdad y el subdesarrollo. Desde la Conferencia de la Mujer realizada en 1985 en Nairobi, la relación entre los sexos (que en su forma más desfavorable es una relación de sometimiento) se ha convertido en un tema relevante dentro del trabajo de desarrollo. Es un hecho que las necesidades, derechos y obligaciones de hombres y mujeres dependen en alto grado unos de otros. Es por eso que para superar las desventajas determinadas por el sexo, fomentar la equidad de oportunidades y aprovechar las posibilidades de desarrollo, se debe integrar por igual a hombres y mujeres.
La perspectiva de género en el trabajo de proyectos
La perspectiva de género está presente en todas las áreas de trabajo de MISEREOR. Dentro de la planificación y realización de proyectos, un análisis de género ayuda a detectar desigualdades económicas, políticas y sociales y a distribuir de forma más equilibrada los recursos y el poder.
- En qué consiste la distribución del trabajo entre hombres y mujeres?
- Cómo está regulado el acceso a los recursos y al poder?
- Qué influencia tienen tanto los hombres como las mujeres en procesos de decisión?
Un trabajo de desarrollo con perspectiva de género pretende lograr igualdad de posibilidades para hombres y mujeres, una distribución justa del trabajo y un acceso equitativo a los medios de producción, a la educación y a cargos políticos. En general se trata de alcanzar que tanto hombres como mujeres estén en condiciones de mejorar por sí mismos su situación, lo que dentro del trabajo de desarrollo designamos auto-empoderamiento.
El trabajo de proyectos de MISEREOR se enfrenta y debe considerar dos tipos de desafíos. Por un lado la tendencia a pasar de proyectos tradicionales de mujeres a proyectos de desarrollo con equidad de género. Por el otro, el reconocimiento de que en el trabajo de solidaridad el desarrollo de nuevas iniciativas sólo puede darse en diálogo con las organizaciones contrapartes, y que, en última instancia, sólo los involucrados mismos pueden detectar las formas de acción más eficaces.
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