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Violencia doméstica y sexual – Sólo un problema de las mujeres?

La violencia contra los más débiles, es decir también contra las mujeres, es un fenómeno muy común cuando los sistemas de valores se desmoronan, lo cual ocurre con frecuencia en países afectados por grandes cambios económicos y sociales. Una convivencia pacífica sólo se puede alcanzar con un cambio de actitud y mentalidad por parte de ambos sexos.

África del Sur

En África del Sur las huellas del sistema de apartheid son aún claramente palpables. La falta de perspectivas conduce a muchos hombres al alcohol y con frecuencia a acciones violentas contra sus mujeres y niños. Sudáfrica cuenta con el triste récord mundial de ser el país con la mayor tasa de violaciones de mujeres. Desde 1995 MISEREOR apoya un proyecto en la Diócesis de Ciudad del Cabo. Objetivo del mismo es organizar un movimiento social de mujeres a través de un sistema de créditos que las fortalece económica y socialmente. En seminarios especiales de comunicación y análisis, tanto hombres como mujeres aprenden a dialogar y detectar las causas de la violencia doméstica. Paralelamente se los concientiza respecto a una convivencia familiar pacífica. El hecho de que los hombres sean integrados en la elaboración de soluciones concretas y sensibilizados para un desarrollo que respete los derechos de la mujer, es de especial importancia para lograr la paz social en este país.

Filipinas

En Cebu y alrededores seis de cada diez mujeres son golpeadas por sus esposos o parejas. El número de casos de incesto aumenta constantemente. Al respecto MISEREOR apoya desde hace casi 10 años el concepto de trabajo de “Family Watch” (Grupos Bantay Banay). Por un lado, a nivel comunitario las familias vecinas se organizan para intervenir y ayudar en casos de violencia familiar. Por el otro, hospitales y sanatorios ofrecen atención gratuita a mujeres que necesitan ayuda.

Al respecto contrapartes de Misereor

  • llevan a cabo seminarios de sensibilización en género para parejas, así como entrenamiento en género para policías y personal de hospitales;
  • luchan para que en las delegaciones de policía se creen puestos de ayuda para mujeres, atendidos por mujeres;
  • crean grupos regionales y los capacitan en problemas sexuales específicos, asistencia jurídica, técnicas de asesoría para el diálogo familiar y mediación en casos de conflicto.

A través del trabajo de los grupos Bantay Banay el tema de la violencia doméstica ha dejado de ser un tabú y es de conocimiento de la opinión pública. Esto crea las condiciones necesarias para poder asumir la responsabilidad social y actuar contra la violencia doméstica.

 
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