Cuando MISEREOR habla de participación se trata principalmente de la posibilidad de participación de los pobres. Decisiones importantes para los pobres no deberían ser tomadas sin consultarlos. Por el contrario, ellos deberían participar activamente, articular sus intereses y hacerlos valer en procesos de decisión.Tales procesos de decisión pueden apuntar en forma directa a la satisfacción de necesidades básicas y/o intereses materiales de los pobres (cuestiones de tierra, protección ante desalojos de barrios marginales, servicios de salud, educación y escuelas) y manifestarse en diferentes niveles políticos (política municipal, planificación del desarrollo regional, distribución del presupuesto público etc.). Por ello - en un sentido más amplio de pobreza - la participación es parte de la acción de los grupos pobres en busca de la realización de sus derechos económicos, sociales y culturales (DESC). Al mismo tiempo es parte de su actuación para concretizar y proteger sus derechos civiles y políticos. Porque cuanto mejor sea la situación de los sectores pobres en cuanto a alimentación, educación y salud y mayor el grado de autoorganización dentro de un país, tanto mayor será la posibilidad de alcanzar una verdadera y auténtica participación de dichos sectores. Por esta razón, aún cuando no siempre es explícitamente claro, una gran parte de los proyectos de MISEREOR contribuye a la ampliación y mejoramiento de los espacios de participación de los pobres. Consideramos especialmente importante hacer visible y destacar la interrelación existente entre la participación de la sociedad civil y el mejoramiento concreto de las condiciones de vida de los sectores pobres y menos favorecidos. ContactoClaudio Moser
|